miércoles, 27 de mayo de 2015

Semana 2






“La educación debe cambiar”


Como mencionan Levy y Murnane (2007) las nuevas tecnologías han eliminado paulatinamente algunas posiciones de trabajo, las han hecho evolucionar y han creado nuevas profesiones u oficios (y lo siguen haciendo). Cheng (2007) también menciona lo complicado que es para las personas después de sus cuarentas encontrar trabajo, pues el contexto en el que fueron educados ya no existe. Esto me hizo recordar que hace unos días estaba escuchando las noticias y estaban hablando del desempleo. Dentro del reportaje salió un  hombre hablando acerca de cómo él no encontraba trabajo porque todo era bilingüe y esperaba que el gobierno le resolviera el problema. Yo me pregunto: ¿hace cuánto se viene hablando de la necesidad de aprender inglés? ¿Cuántos institutos existen que ofrecen cursos de inglés a diferentes precios y aún ofrecen becas para que la gente estudie dentro y fuera del país?  Este hombre (al igual que muchos otros) no asume su responsabilidad personal de haberse “dormido en los laureles”. Como bien señalan instituciones como CINDE, la realidad es que sí hay trabajo, pero las necesidades del mercado son diferentes y el problema es que las personas no se preparan o estudian áreas que el mercado simplemente no necesita. Como curriculistas tenemos el desafío de gestionar solo los programas educativos que el país necesita y como docentes se debe ser muy honesto con los alumnos acerca de las necesidades del mercado. Antes de emprender una inversión de estudios, tenemos la responsabilidad personal de informarnos de la realidad del mercado. 

   
     Como señala Cheng (2007), la educación actual está totalmente descontextualizada. Los jóvenes llegan a tener en la mayoría de los casos su primer acercamiento significativo al día a día de la profesión hasta que llegan a la práctica profesional. ¡Esto no es posible! En los tiempos de nuestros padres y abuelos las oportunidades para los recién graduados abundaban debido a la escasez de profesionales. Por eso era fácil conseguir trabajo con un título universitario. El país se encontraba más rezagado en cuanto a desarrollo, había tiempo de experimentar, de familiarizarse con el trabajo, de equivocarse. Hoy no. Actualmente el tiempo es uno de los recursos más valiosos para las organizaciones. Los empleadores buscan gente con experiencia, debido a que saben el valor añadido que esto le añade a la práctica profesional. Esto nos pone un desafío como curriculistas de planear actividades significativas que acerquen a los estudiantes a la realidad de su profesión. ¡Cuánta gente hay que estudia una carrera y se gradúa solo para descubrir que no le gusta lo que estudió! Esto es culpa de la institución educativa por proveer una formación desvinculada de la realidad laboral. Las actividades de los cursos deben enviar a la gente a las empresas a interactuar y aprender con profesionales más experimentados que ellos. Además, los docentes deben promover la mejora continua de sus clases y de los programas de estudio con base en sus experiencias previas.

            

Me gusta mucho el argumento presentado por Cheng (2007) respecto a que la educación debe personalizarse y diversificarse. Los programas universitarios deben tomar en cuenta la opinión de los empleadores para formar a sus alumnos con base en las demandas del mercado y ofrecer cursos libres y de actualización profesional que sean significativos. Los cursos de inglés general, ya no son suficientes. Se necesitan cursos de ESP (English for Specific Purposes), ya que aunque los cursos de inglés general ponen una base que es importante y necesaria, dejan por fuera muchas de las necesidades laborales de los estudiantes. Nuestra universidad ULACIT, ha comenzado un esfuerzo importante por ofrecer opciones diferentes en el mercado educativo con cursos de ESP dirigidos a abogados, operadores de call center, profesionales en salud y  personas que trabajan en empresas hoteleras y turísticas; todos con un énfasis conversacional que es lo que muchos cursos de inglés carecen y es lo que los estudiantes más necesitan. Además se está trabajando fuertemente en el área del portugués que es otra necesidad que se ha consolidado en el mercado. Como curriculistas y aún como profesores (pues en algunas instituciones, no hay distinción), debemos promover la creación de nuevos programas y diversificar nuestras clases para incluir actividades apropiadas para todas las inteligencias y estilos de aprendizaje, de tal forma que a  los estudiantes les duela faltar a una clase y entren con caras de entusiasmo por las puertas de las aulas. Se deben incluir actividades de evaluación alternativas como giras académicas, pasantías, trabajo de campo, etc; todo esto hace la educación interesante no solo para los alumnos, sino también para el docente.
 



Me parece importante recalcar lo que mencionan Levy y Murnane (2007) acerca de que el verdadero aprendizaje que necesitan tener los jóvenes de hoy no se basa en procedimientos que hagan mecánicamente, pues en la actualidad las computadoras suplen esta necesidad. Creo que esta es una falla más de los exámenes, pues la gente memoriza para olvidar sin tener que usar sus capacidades de análisis para resolver problemas o proponer algo innovador. Son esas capacidades críticas y creativas lo que nos hacen invaluables como seres humanos y es lo que como docentes tenemos que fomentar en nuestros alumnos. Hay que generar tensiones cognoscitivas, actividades desafiantes,  que obliguen a los alumnos a aplicar la teoría y a caminar la milla extra en su mente y accionar para poder aprender y convertirse en recursos humanos útiles para las empresas.






La misión está muy clara: como menciona Gardner (2005) hace muchos años,  hay que desarrollar en los alumnos la mente disciplinada, sintética, creativa, respetuosa y ética. Sabemos lo que hay que hacer, hay infinidad de investigaciones que desde hace décadas atrás respaldan todos estos argumentos y descubrimientos. Lo que se necesita en la actualidad es gente que tome la batuta y ACTÚE. Los alumnos piden a gritos una educación mejor. Si no se actúa pronto, la factura la pagaremos todos, pues el país quedará en manos de gente poco preparada (no que ahora, lo esté, aclaro), sin valores y que se entregarán a la corrupción y al bien individual. Esto eventualmente, nos destruirá como sociedad, pues una persona que no haya tenido una educación apropiada es errante e ignorante… y la ignorancia mata. 


Referencias

Cheng, Kai Ming. The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. (2007). En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press.

Gardner, H. (2005). Las cinco mentes del futuro: un ensayo educativo.España: Paidós

 Levy, F. & Murnane, R. (2007). How computerized work and globalization shape human skill demands. In Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press.