Reflexión Final
-¿Cuáles
expectativas tenía del curso?
En realidad matriculé el curso porque me llamó la atención el
nombre y quería combinarlos con otras materias que estaba llevando. Siempre he
creído que la creatividad y el pensamiento crítico son muy importantes para la
vida personal y laboral. Sin embargo, no sabía mucho acerca de cómo fomentarlos
en mi propia vida y la de mis estudiantes. En ese sentido, tenía muchas ganas
de aprender cómo hacerlo.
-¿Cómo evolucionó su comprensión sobre el papel del
estudiante y el papel del profesor, en el proceso de enseñanza-aprendizaje?
Es
interesante ver cómo diferentes temas de la maestría se entrelazan, ya que los
principios del constructivismo y el humanismo secular ayudan a fomentar el
pensamiento crítico y la creatividad. Ahora me queda claro el enlace entre
ambos que de alguna forma no lo había visto antes. Debemos fomentar los
distintos estilos de aprendizaje, ya que la creatividad y la profundidad en el
pensamiento surgen cuando nos sentimos cómodos. Debemos darle a los estudiantes
espacio para que se desarrollen por sí mismos proveyendo las actividades y la
retroalimentación adecuadas y siendo un apoyo en todo sentido, pero no hay que
darles todo en la mano, pues el cerebro siempre busca la ruta más sencilla para
un problema; y si lo hacemos los alumnos no pensarán, pues hay alguien más que
desarrolla las explicaciones y parte de las actividades por ellos. Lejos de
hacerles un bien, se les hace un daño.
El
entorno de aprendizaje debe ser desafiante para que el cerebro haga un esfuerzo
y el estudiante se replantee su conocimiento previo y cuestione su realidad y
el entorno en el que se desenvuelve. Aquí surgen ideas creativas e innovadores.
-¿Cuál es la importancia de la realimentación
continua y la evaluación por pares?
La
retroalimentación continua nos ayuda a mejorar nuestras habilidades para
elaborar los productos didácticos y para sintetizar la información relevante y
expresarnos de forma escrita y también artística con las actividades que así lo
permiten. La retroalimentación son alertas para no seguir cometiendo errores y
nos ayudan a auto reflexionar sobre lo que podemos hacer para mejorar. También
es una buena estrategia para practicar la humildad y desarrollar madurez al someternos a las críticas de otros. Asimismo, es muy agradable recibir comentarios positivos de otros que aprecian el trabajo que hemos hecho.
Sin embargo, creo que en ocasiones el curso abusó de esta herramienta al pedir tanta retroalimentación semanal. Esto en ocasiones hace que el propósito de la retroalimentación se desvirtúe y se haga por cumplir o no se haga con la calidad que se podría pidiendo menos retroalimentación. Por otro lado, esto cambió al final del curso, lo cual me pereció bien. A veces son mejores 2 retroalimentaciones bien hechas que 5 hechas a medias.
Sin embargo, creo que en ocasiones el curso abusó de esta herramienta al pedir tanta retroalimentación semanal. Esto en ocasiones hace que el propósito de la retroalimentación se desvirtúe y se haga por cumplir o no se haga con la calidad que se podría pidiendo menos retroalimentación. Por otro lado, esto cambió al final del curso, lo cual me pereció bien. A veces son mejores 2 retroalimentaciones bien hechas que 5 hechas a medias.
-¿Cuáles estrategias didácticas encontró más útiles
por el tipo de responsabilidades que tiene a su cargo?
La
elaboración de rúbricas porque es parte de lo que hago en mi trabajo. También
el tema del wiki: el aprendizaje basado en problemas me gustó mucho. Aunque ya
sabía hacer un wiki, lo había hecho en espacios diferentes. Además la investigación
que pude realizar del tema fue muy enriquecedora. Todas las lecturas me
gustaron muchísimo y creo que aportaron mucho para las actividades propuestas.
-¿Cómo se sintió en este curso y por qué? Analice
las decisiones que se tomaron en el planteamiento de este curso, desde la
temática, las actividades propuestas, la evaluación, el uso de herramientas
tecnológicas.
Este
fue un curso en el que me gustaron la mayoría de las actividades y en su mayoría
eran placenteras. Sin embargo, aunque los temas eran muy interesantes, el hecho
de tener que hacer todo en el blog fue algo tedioso (con más razón si uno ha
llevado cursos anteriores con esa dinámica). Es una herramienta limitada y es
cansado estar limitado a una sola herramienta por tantas semanas habiendo
tantas otras de uso gratuito disponibles.
En
realidad sí debo admitir que no soy fanático de los ensayos ni los artículos de
opinión. Siento que no aportan mucho para el día a día laboral. En lo que llevo
de trabajar nunca se me ha pedido que escriba uno (y tampoco lo he necesitado).
Creo que los cursos deben ser espacios para preparar y pulir material que uno
pueda realmente utilizar en aquello que hace, de forma que trasciendan el curso
en sí.
Creo
que en algunas semanas se perdieron oportunidades importantes para desarrollar actividades
más significativas según lo que la gente de la maestría está interesada (el
currículo y la docencia), por ejemplo como desarrollar un curso creativo, o un
planeamiento de una clase donde se evidencie el pensamiento crítico. Otro
ejemplo, son los diarios de aprendizaje: se puede desarrollar un ejemplo para
implementar en un curso seleccionando lecturas y ofreciendo una guía de
reflexión. La teoría es importante, pero
creo que muchas actividades se pueden plantear como complementarias, para darle
más espacio a la práctica. Sin embargo, soy muy consciente de que al final del
día es responsabilidad de cada quien aplicar lo aprendido y en lo personal creo
que me llevo herramientas muy valiosas para la práctica.
¿Cómo responden, a su criterio, las metas de
comprensión planteadas en este curso, a sus expectativas personales y a las
competencias requeridas de los profesionales que se dedican a la enseñanza en
el siglo XXI?
Creo que hay que revisar que
haya coherencia entre las actividades y las metas de comprensión, pues las
metas hablan de diseñar entornos de aprendizaje a través del fomento del
pensamiento crítico y creativo, por eso recalco mi observación anterior de que
el las actividades del curso deben ir más orientadas al currículo y a la
docencia. Entre la teoría y la práctica
siempre hay un abismo muy grande y por eso las aulas deben ser un espacio donde
se practique lo que el alumno va a llegar a ejecutar en su vida laboral. No
estoy en contra de la teoría, pues soy muy consciente que no se pueden elaborar
productos didácticos sobre la nada, pero creo que sería bueno replantear las actividades
del curso de modo que en la elaboración de las actividades el alumno evidencie
el haberlas realizado y justifique cómo se aplican en los productos que
elabora.
